Al plantear un viaje a Polonia, se nos presenta no solo la novedad de ofrecer algo distinto y nuevo con respecto a lo habitual del mercado, si no, el reto de dar a conocer un país, del que prácticamente se conocen algunos detalles y poco más. Es un país de territorio y población parecido a España, de gran tradición histórica y artística, también con espacios oscuros en su trayectoria, con personajes importantes en la evolución de la Humanidad, y que en algunos aspectos nos recordará nuestros viajes por la Península de hace no tantos años, a la falta de lasinfraestructuras que atenderá la Comunidad Europea. En los precios encontraremos grandes desniveles, aunque siegue siendo asequible como en el mercado de las telas en la Plaza del Mercado en Cracovia, donde el cristal (menos famoso que el de Bohemia, pero de características y calidades similares) tiene precios que apetecen comprar. Estamos seguros que será una muy agradable sorpresa.